27 de octubre de 2011

Un lápiz y un sueño...


"Con un lápiz y un sueño, todo es posible"

Con esta frase, de cuyo autor no acerté a leer el nombre, me encontré ayer mientras tiraba lineas en papel vegetal con mi inseparable Tomboy.
Lineas, lineas y más lineas, en ese momento en el que la entrega se acerca y ya no te percatas de las canciones que suenan en tu reproductor o quizás la música dejó de sonar ya hace algún tiempo y en tu cabeza se encuentre una repetición constante de tus listas de reproducción mentales.

Y reflexiono sobre un lápiz y una pared en blanco, donde poder diseñar una escalera interminable para poder dar los buenos días a la luna cuando el sol se acuesta, o cocinar una tarta de letras con una mona lisa abigotada y sonriente, mientras los caballitos de mar alados vuelan por la mente de un pequeño marsupial que juega a esconderse del acecho del gigantesco monstruo de las galletas. Un monstruo cuyo barrio ha destruido una gran fábrica de pan de hamburguesas azotada por la crisis del sésamo...

O garabatear una casita con chimenea, una familia sonriente y un sol radiante que ilumina el pequeño jardín de felicidad... y escuchar la voz de un travieso niño decir:

"¿No ez increible todo lo que puede tened adentro un lápiz?" 
Guille (Hermano pequeño de Mafalda)























21 de octubre de 2011

Le jeu des saisons ...

Y es que caminando en Plena Primavera con la diurna nocturnidad de la madrugada me encontré con la lluvia que tapaba con su secado manto a la luna de Valencia, mientras  el polo deshelado no cesaba en su intento de convertirse en cucurucho…

Y el pantalón de Verano lo intentaba y lo intentaba pero nunca llegaba a ser de Otoño, y envidiaba al jersey rosa anodadado con el calcetín de Invierno en Plena Primavera…

Y Primavera una carta de alentadoras lágrimas le escribió a Verano:

" No tengas prisa por llegar… la noche quiere ser día, tu colega pantalón ya no te estima como antes y ahora busca sombra en cualquier árbol deshojado de Otoño, y a su vez, Otoño al que creía gran amigo, evita cruzarse conmigo y ya no sé cuando es la hora en que tengo que colocar la luz y el color en los balcones...
Y no quiero desanimarte, pero Invierno ya no es aquel luminoso espejo de fantasía… se enamoró de Otoño y ya casi ni podemos enlazar una cotidiana conversación sin que los silencios tengan ese sonido tan desagradable de incomodidad… pues ya no son dulces melodías de atracción... "

Fue cuando Primavera cansada de la incoherencia, decidió cerrar su innovador estudio de marionetas verdes y dedicarse de nuevo al mundo de la floristeria, que al fin y al cabo, era lo único que Plena Primavera creía saber hacer bien …



"Un ventilador,
 fue el primer regalo, 
pa´que se quiten las nubes grises 
en los días malos... 
y que la gente de mi tierra
siempre sea muy feliz ... "






16 de octubre de 2011

Samedi samedete...

Cerveza, buena compañía y un puñado de apetecibles palabras esparcidas por la humedad de la hierba ...
Biere, bonne amies et une poignée de souhaitables mots dispersés pour l´humidité de l´herbe...




"Podrán cortar las flores, pero no detendrán la primavera..." Pablo Neruda


12 de octubre de 2011

La semana...


La semana se encontraba vacia de palabras, era lunes y desganada ella comenzaba el día con un ojo cerrado y el otro entreabierto. Poco poco ha ido recogiendo una a una palabras y más palabras, hasta encontrarse enredada entre un sin fin de significados sin traducir. 

Así siguió hasta el miercoles, donde la pelota rodaba por la verdosa tierra con unos cuantos esbozos de verde. Estaba contenta, todas esas palabras que había ido guardando le sirvieron para enlazar frases y comprender el significado del juego.

Fue el jueves donde la semana tropezó con un conjunto de palabras que se escapaban de su comprensión y enredada, con un burdeos en la mano, se sonreía de sus errores con su nombre en brasileño, italiano, francés, alemán e inglés, bonita compañia. Eufórica en la noche descubrió muchas semanas como ella... todas alegres y complacientes.

La resaca del jueves le acompañó en su madrugadora, pero exitosa, exposición. Aquel collage de palabras que había ido recortando y pegando a través de multiculturales caminos se esbozó en estas agradables palabras: 
"Tu as parle bien français"

Viernes noche en el chateau, sin mucho que objetar, para dar paso al querido sábado donde "se puso las botas" nuestra semana con diferentes delicias gastronómicas europeas...

Y al fin, el domingo "astromántico"...  
"Volaron los manteles y el domingo se hizo especial..." 





4 de octubre de 2011

Pendant ce temps...

Esta mañana  me ha dado por colgar mis sentimientos al viento en una cuerda desgastada y frágil... dos pinzas, una azul, otra de un tono anaranjado... y entre tanto la luz del sol describía un sinuoso movimiento para colarse entre las secas ramas del otoño...

Ce matin j´ai acrochée mes sentiments sur le vent dans une corde usée et fragile... deux pinces, une bleu, autre avec une couleur orange... et pendant ce temps la lumière du soleil décrit un sinueux movement de se glisser entre les branches sèches de l´automne...











2 de octubre de 2011

Trentemoult, Le Corbusier y yo...

La luz del sol traspasaba el cristal verdoso de la botella mientras intuía en él las últimas gotas de templada cerveza. Paseo tras paseo intentaba imaginarme en otros lugares, otras ciudades y recordar aquellas por las que anduve. Aparecía en mi retina la misma sensación, el mismo yo de siempre, pero en Nantes, un cotidiano Nantes.

Trentemoult, humilde pueblo de pescadores, la tranquilidad se respiraba por las estrechas y anárquicas calles del entramado urbano. Las casitas coloreadas nos acompañaban en el paseo, obsoleto de palabras, donde nuestras miradas eran capaces de expresar el cosquilleo que aquellas simpáticas paredes generaban en nuestros cuerpos. Parecían recitar profundas y cortas historietas sacadas de todos aquellos individuos que alguna vez habitaron en él. La calma seguía latente y tras un largo paseo decidimos reponer nuestros depósitos energéticos con unas dosis de pan con "cualquier cosa encontrada en la nevera". El lugar como siempre, en el horizonte aparecia enmarcado el Loire y un verdoso margen como fiel compañero.

Le Corbusier se encontraba cerca, inmerso en sus muros de hormigón de "la unidad de habitación". Era una de esas estampas que tantas veces habías visto plasmadas en tantas diapositivas editadas en libros que eran abrazados por atractivas portadas. Mi "yo" estaba allí, disfrutando de aquel "puzzle" de hormigón perfectamente encajado que tantos renglones ha escrito en la historia de la arquitectura. Extenso reportaje fotográfico recreándome en cada uno de los espacios que pisábamos. El modulor no mentía y era el principal valedor que, inconfundiblemente, marcaba aquella obra como irrepetible, por todo aquello que en el pasado representó y actualmente representa.

Tras estos intensos momentos, de vuelta a casa, nuestras mentes rebosantes de cultura dejaron paso al ocio nocturno, que construimos con una maestría que poco tenía que envidiar a la unidad de habitación de Le Corbusier. El emplazamiento, un patio interior, y los muros de hormigón sobre los que se construiría la noche, unos cuantos mojitos "mediterráneos", tortilla española y una primera y despejada noche de Octubre en la ciudad portuaria de Nantes...